2. El proceso de valoración, la formación, la espera hasta el inicio del acogimiento. La familia va preparándose.

2.1. El proceso de valoración.

Eran entrevistas en las que se entraba de modo bastante detallado en cómo vivámos qué relaciones había entre nosotros,... Te obligaban a hacer un ejercicio de análisis bastante exigente de cómo iba nuestra vida.

En cualquier caso, lo vivimos como algo necesario para el acogimiento, y hecho en nuestro caso con la delicadeza que exige poner el ojo en las vidas ajenas.

2.2. El período de formación.

Para nosotros fue útil, interesante (hasta divertido) y rico en información e intercambio de experiencias con otras familias.

Fue necesario para adecuar nuestras expectativas, asegurarnos de lo que estábamos dispuestos a hacer y lo que no, para ir aclarando nuestra disposición como familia,...

2.3. La espera hasta el inicio del acogimiento. La familia va preparándose

Se nos propuso un niño muy rápidamente.

Desde el inicio de todo el proceso fuimos hablando de todo con nuestras muy naturales dos hijas (de 8 y 5 años por entonces) y, como ya nos conocíamos de antes, fueron asumiendo el asunto con naturalidad, curiosidad e inocencia. Las niñas son niñas, no son tontas (los niños supongo que igual).

A pesar de todo lo escuchado, hablado y comprendido, visto 7 años después, las expectativas latentes de que todo sea maravillosamente maravilloso, eficaz, gratificante, feliz y fácil, son mucho más altas de lo que uno piensa. La realidad se irá imponiendo poco a poco más adelante.