En nuestro caso rondaba por la cabeza
de A.B: la idea de la adopción, como modo de hacer sitio en
nuestra casa y nuestra vida a un niño o niña que lo necesitase.
Descartamos la adopción porque
las necesidades de familias que adoptaran a menores de aquí estaban
más que cubiertas y la adopción internacional nos parecía
un proceso difícil, largo y caro.
Por la misma época comenzó
la primera campaña de captación de familias para el acogimiento,
tuvimos noticia de ella, nos interesamos y comenzamos el proceso.
Los dos integrantes de la pareja provenimos
de familias de cuatro hijos, y nos hemos criado en buena y abundante
compañía y en la facilidad para poner un plato más
en la mesa y lo del que en donde caben cuatro caben cinco, donde cinco
seis,