1. Motivación para el acogimiento

 

En nuestro caso rondaba por la cabeza de A.B: la idea de la adopción, como modo de hacer sitio en nuestra casa y nuestra vida a un niño o niña que lo necesitase.

Descartamos la adopción porque las necesidades de familias que adoptaran a menores de aquí estaban más que cubiertas y la adopción internacional nos parecía un proceso difícil, largo y caro.

Por la misma época comenzó la primera campaña de captación de familias para el acogimiento, tuvimos noticia de ella, nos interesamos y comenzamos el proceso.

Los dos integrantes de la pareja provenimos de familias de cuatro hijos, y nos hemos criado en buena y abundante compañía y en la facilidad para poner un plato más en la mesa y lo del que en donde caben cuatro caben cinco, donde cinco seis,…