D. Iñigo Pombo
Director General de Infancia, Mujer
y Personas con Discapacidad
Departamento de Acción Social
Diputación Foral de Bizkaia
C/ Ugasco nº 3-2º 48014 Bilbao

A D. Iñigo Pombo Director General de Infancia, Mujer y Personas con Discapacidad


En Bilbao, a 1 de Julio de 2005


D. IGNACIO ARRIETA MAGUNAGOITIA, en representación de la Asociación de Acogedores de Bizkaia Euskarri, inscrita en el Registro de Asociaciones del Gobierno Vasco con el Nº AS-B-08565-2000 ante el Director General de Infancia, Mujer y Personas con Discapacidad comparece y expone:


Que mediante el presente escrito formulamos


SOLICITUD A LA DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA PARA LA REVISIÓN Y CAMBIO DE LA TERMINOLOGÍA QUE LA DIPUTACIÓN FORAL UTILIZA AL REGULAR LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA QUE RECIBEN LAS FAMILIAS ACOGEDORAS Y LA REVISIÓN DE SU CUANTÍA, Y PARA QUE TOME LAS MEDIDAS QUE ESTÉN EN SU MANO PARA FAVORECER LA PARTICIPACIÓN DE LOS MENORES ACOGIDOS EN COLONIAS VERANIEGAS Y ACTIVIDADES SIMILARES ORGANIZADAS POR LA PROPIA DIPUTACIÓN FORAL, LOS AYUNTAMIENTOS Y OTRAS ENTIDADES PÚBLICAS Y PRIVADAS.


INTRODUCCIÓN. MOTIVACIONES.

La LEY 3/2005, de 18 de febrero, de Atención y Protección a la Infancia y la Adolescencia, establece en relación con la primera de nuestras solicitudes, lo siguiente:

Artículo 69. Definición de acogimiento familiar.

“En el marco del acogimiento, la familia acogedora asume una función de colaboración con la Administración en el ejercicio de sus funciones de protección.”

Artículo 70. Procedimiento de formalización del acogimiento familiar.

2.- El documento de formalización del acogimiento familiar a que se refiere el apartado anterior incluirá los siguientes extremos:

- La compensación económica que, en su caso, vayan a recibir los acogedores, debiendo ser la misma suficiente para dar cobertura a los gastos ordinarios y, en su caso, extraordinarios originados por el acogimiento.

Este mismo concepto de compensación es que se establece en el Código Civil (Art. 173).

El DECRETO FORAL 257/2003, de 16 de diciembre, de la Diputación Foral de Bizkaia, por el que se regula la concesión de ayudas económicas destinadas a favorecer y apoyar el acogimiento familiar de menores, identifica estas prestaciones económicas con el concepto de “ayudas”.

Damos por sentado que no están en discusión nuestras motivaciones para el acogimiento, y que la cuantía del apoyo económico que recibimos no suele ser en absoluto la mayor ni la más frecuente de nuestras preocupaciones.

Entendemos que la Diputación Foral debe adaptar la terminología que utiliza a la legislación vigente, y estimamos que es un asunto de importancia presente y futura, ya que la ley define nuestra “función” como “de colaboración con la Administración en el ejercicio de sus funciones de protección”, y por otro lado, al mencionar la prestación económica la define como compensación de unos gastos que obviamente generará a la familia el acogimiento.

Siempre hemos mantenido ese entendimiento de nuestra función. La Diputación Foral es la responsable de la protección de los menores a nuestro cargo. Nosotros colaboramos al bienestar del menor (y creemos honestamente que nuestra aportación en ese sentido es importante, ardua y generosa). Ese es “nuestro contrato” con la Diputación Foral. No queremos ayudas, sí necesitamos compensación al coste que el acogimiento ocasiona a nuestras familias.

Por otro lado, y en relación con la cuantía de dicha compensación, como más arriba se ha mencionado, la LEY 3/2005 (Art. 70) establece que la cuantía deberá ser “suficiente para dar cobertura a los gastos ordinarios y, en su caso, extraordinarios originados por el acogimiento”.

Dicha compensación se estableció para los primeros acogimientos realizados en 1998 (diciembre de 1998) en 40.000 Ptas. (=240,40 €). Hoy (Junio de 2005) es de 261 € (= 43.426,75 Ptas.).

Esto representa un aumento anual del 1,26 % (en el supuesto de que se hubiese producido regularmente cada año, cosa que no ha sucedido).
No aburriré con cálculos de pérdida del valor adquisitivo. La estadística dice que el incremento en los índices de precios no ha sido ése, y la experiencia con la cesta de la compra y los extractos de la cuenta bancaria nos hacen dudar de incluso de la estadística.

Creemos que somos familias “normales” que atienden necesidades de gasto “normales” y estamos más que convencidos de que desde que se inició el acogimiento y por su causa nuestra situación económica se ha deteriorado bastante (según el caso ha disminuido la holgura con la que nos manejábamos, nuestra capacidad de ahorro si también tuviéramos derecho, otros hemos experimentado estrecheces y necesidades de cálculo desconocidas anteriormente,…).

Creemos también que éste es un factor negativo para los acogimientos presentes y futuros. No podríamos dejar de comentar (entre otros muchos aspectos cada vez más positivos) nuestras dificultades económicas a quien se nos acerque.

No sabríamos estimar en este momento qué consideramos suficiente. Hay muchas variables en juego (necesidades concretas de cada menor, circunstancias de la familia acogedora,..).

Sabemos del aumento considerable del presupuesto del Servicio de Infancia. Sabemos del esfuerzo económico realizado y que hay nuevas necesidades y reordenamiento continuo de prioridades.

Son más de 7 años los transcurridos desde el inicio del programa de acogimiento y nuestra certeza es que no empezamos con una cantidad suficiente, y no hemos ido mejorando, sino todo lo contrario.

En cualquier caso esperamos del Departamento de Acción Social que abra la discusión sobre este asunto, valore, estime y discuta con nosotros qué cuantía podría entenderse de buena voluntad como suficiente compensación a los gastos en los que realmente incurrimos.

EN RELACIÓN A LA PARTICIPACIÓN DE “NUESTROS” MENORES EN COLONIAS VERANIEGAS O ACTIVIDADES SIMILARES

Cuando llega el verano especialmente, pero a veces también en otros momentos del año, y como en el caso de cualquier otra familia, muchas de las familias acogedoras se plantean la conveniencia de solicitar su participación en colonias, campamentos, y actividades similares (por motivos de trabajo de los adultos, para que los niños tengan un tiempo de ocio y relaciones sociales más ricos,…).
En el caso de las familias acogedoras las “necesidades” mencionadas en relación al menor (ocio organizado, de valor educativo, socialización,…) son habitualmente mucho mayores que en otros casos. Por otro lado, los acogedores a menudo necesitan “tomar vacaciones”, “respirar”,… con respecto a los acogidos. La vida cotidiana con ellos y ellas es muy corrientemente árida y abrasiva para el resto de la familia.

Desearíamos que se pudiera contemplar establecer algún mecanismo que haga que “nuestros” menores tengan alguna preferencia (puntos, cupos,…) o se les favorezca de algún modo en cuanto a su participación en este tipo de actividades organizadas por la propia Diputación Foral de Bizkaia, los Ayuntamientos, la BBK, otras entidades públicas y privadas. Quizá apoyando la pretensión de que sean aceptados mediante un escrito estandarizado del Servicio de Infancia,… ¿Habría algún cauce con esas instituciones para el buen entendimiento en este asunto?

Por los motivos expuestos,

AL DIRECTOR GENERAL DE INFANCIA, MUJER Y PERSONAS CON DISCAPACIDAD DE LA DIPUTACIÓN FORAL DE BIZKAIA, SOLICITO QUE, TENIENDO POR PRESENTADO ESTE ESCRITO, LO ADMITA, Y, UNA VEZ SUPERADOS LOS TRÁMITES PERTINENTES, TENGA A BIEN ORDENAR LA REVISIÓN Y CAMBIO DE LA TERMINOLOGÍA QUE LA DIPUTACIÓN FORAL UTILIZA AL REGULAR LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA QUE RECIBEN LAS FAMILIAS ACOGEDORAS Y LA REVISIÓN DE SU CUANTÍA, Y PARA QUE TOME LAS MEDIDAS QUE ESTÉN EN SU MANO PARA FAVORECER LA PARTICIPACIÓN DE LOS MENORES ACOGIDOS EN COLONIAS VERANIEGAS Y ACTIVIDADES SIMILARES ORGANIZADAS POR LA PROPIA DIPUTACIÓN FORAL, LOS AYUNTAMIENTOS Y OTRAS ENTIDADES PÚBLICAS Y PRIVADAS.

Por ser de Justicia que pido en Bilbao a 1 de julio de 2005.


Fdo. Por la ASOCIACIÓN DE ACOGEDORES DE BIZKAIA, EUSKARRI, su PRESIDENTE, D. IGNACIO ARRIETA MAGUNAGOITIA, con D.N.I. nº 14.946.046 y domicilio en la Plaza Pío Baroja 1, 4º Dcha. 48001 Bilbao.


D. Iñigo Pombo
Director General de Infancia, Mujer
y Personas con Discapacidad
Departamento de Acción Social
Diputación Foral de Bizkaia
C/ Ugasco nº 3-2º 48014 Bilbao

NOTA PERSONAL

En Bilbao, a 1 de Julio de 2005

 

Mi más cordial saludo.

Quisiera robar otro poco de tu tiempo y, ya que te he tenido que dirigir un escrito formal, y que tendré que pasarme por ahí, “quede también presentado” este otro.

Estoy y estamos muy satisfechos últimamente por varios motivos y quisiera hacértelos conocer.

Empezando por lo más reciente, las jornadas del día 24 de junio pasado. Lamento, y no sólo por mi pequeña vanidad, que mi exposición quedara un tanto coja. Por lo demás el acto en sí entendemos que fue muy positivo, la presentación del diputado D. Juan Mª Aburto, el contenido de las exposiciones, la asistencia abundante, pero sobre todo el clima palpable de buen entendimiento personal y la sensación de compartir objetivos y motivaciones “personales”.

De manera no creo que casual, se solicitó mi participación en las jornadas, y con una normalidad muy remarcable (también con premura, todo hay que decirlo), se dio por entendido que se me solicitaba exponer a título personal nuestra experiencia familiar, pero que inevitablemente se estaba invitando a quien tiene la suerte o la desgracia de representar a un (pequeño) colectivo de familias.

Consuelo, Alberto y yo mismo comentamos nuestras exposiciones, las pulimos según criterio de los otros y entre los tres hicimos una relación de conclusiones compartidas. Lo hicimos desde luego como si fuéramos (creo que lo somos) tres personas con una confianza personal establecida hace ya algún tiempo, que trabajan en lo mismo, para lo mismo, y con los mismos criterios y motivaciones: rápido, bien (creo) y sin ninguna divergencia de criterio.

Como ya expresé públicamente, en varias ocasiones me animaron a decir lo que me pareciera más conveniente.

Como podrás comprender fue un verdadero placer intentarlo.

Quisiera también decirte personalmente lo que ya dije en público y honestamente pienso, que “en estos años el Servicio de Infancia de la Diputación de Bizkaia y las personas que trabajan en él han hecho un esfuerzo muy importante por adaptarse a objetivos que son nuevos, a partir de una experiencia anterior muy distinta. En estos años la mejora en cuanto a la definición de objetivos, los métodos de trabajo, la permeabilidad en la relación con las partes implicadas,… ha sido ostensible en el Departamento de Acción Social”.

Nuestra valoración del trabajo (en cantidad y calidad), la motivación personal, la disposición al entendimiento, el trato personal que recibimos,…, de las personas del Servicio de Infancia con las que tenemos relación (Dorita, Consuelo, Alasne,…), es también muy alta, y nos gustaría que tú lo supieras y también que lo sepan ellas.

Tanto de mismo vale también para el E.P.A.F. (si nuestra opinión te es útil), especialmente en el caso de Alberto Rodríguez.

Si bien todo lo anterior es así y así hay que decirlo, el acogimiento familiar está comenzando su andadura y, por tanto, los las mejoras son aún muchas e importantes.

Por otro lado, en necesidades de protección de menores, el volúmen de casos a los que hay que ir encontrando la mejor solución posible por desgracia no parece ir a menos, sino todo lo contrario.

Sabes que estamos a vuestra entera disposición para lo que creáis conveniente en el asunto más urgente y necesario que nos afecta, la captación de familias dispuestas al acogimiento.

En cuanto al otro escrito que presento, creo que hasta ahora no hemos sido pesados con el asunto económico, ni es de lejos aquel al que hemos dedicado lo mejor de nuestros modestos esfuerzos, y que era alguna vez hora de ponerlo encima de la mesa.

No te entretengo más. Que tengamos un estupendo verano y unas buenas y merecidas vacaciones.

Un saludo tan cordial como el primero.


Iñaki Arrieta.